Guedes tiraniza el caos de Anoeta (2-3)

Hay dos estadios que temo especialmente cuando actuamos como visitantes; uno de ellos es Anoeta. La última vez que el Valencia ganó allá (diciembre de 2010), Tino Costa y Aduriz pusieron el 1-2 en el marcador. Se entiende pues que, tras 7 largos años sin conocer la victoria, siente tan bien la actuación de los ‘Marcelino Boyz’ y ese agónico 2-3 a cinco minutos del punto final. Y fue agónico por lo de siempre: 6 tiros en la primera mitad y únicamente uno a puerta. El partido estuvo al filo de la navaja durante mucho rato (ansiaba romperse). La primera mitad fue un intercambio esporádico de golpes donde el Valencia salió vencedor a los puntos. Posicionalmente, Marcelino ha construido un muro en defensa. Por lo tanto, la premisa era no permitir transitar a la Real Sociedad con espacios. Lamentablemente fue complicado. El tridente Illarra-Prieto-Zurutuza ganó la partida del centro del campo y forzó pérdidas e incomodidad, por lo que fue inevitable entrar en el ida-y-vuelta en más de una ocasión. Y en esa situación, cualquier equipo del mundo sufre.

Guedes RSO
Gonçalo Guedes vs. Real Sociedad (infografia del MARCA): 7 recuperaciones (amarillo), 2 intercepciones (azul), 3 faltas recibidas (pentágono verde), 3 regates completados (triángulo verde) y 2 asistencias de gol.

Sin embargo, en esa tormenta de arena es donde Gonçalo Guedes se convierte en el tuareg al que hay que seguir sin preguntar. Goza de libertad cuando tiene el balón y se mueve como pez en el agua cuando el rival le permite conducir. Y, al contrario de lo que suele ocurrir, no tuvo que adaptarse al contexto del encuentro porque éste se adaptó a él. Las expulsiones de Zubeldia y Kondogbia aceleraron el proceso. Cuando toca correr hacia adelante, el luso es el rey de reyes. Gracias a su gusto por la posesión, la Real defendió más arriba de lo que le puedes permitir a Guedes. Resultado: dos asistencias de gol para Rodrigo (que volvió a firmar otro partido -especialmente la primera parte- notable) y para Zaza (que actuó como actor secundario hasta el minuto 85; no era un partido para que alguien de su perfil luciese). También le dio tiempo a Soler a dar su 4ª asistencia y a Vidal para estrenarse -y de qué manera- como goleador en la élite. El año pasado no sólo hubiésemos perdido los puntos, sino que nos habrían goleado. A Anoeta hay que ir siempre con las ideas claras. Y Marcelino tiene una misión que cumplir.

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