El ilimitado potencial de Kangin Lee

Kangin Lee (en coreano: 이 강인) está quemando etapas a una velocidad de vértigo. Aún no ha cumplido 17 años (nació un 19 de febrero), pero ya es la estrella del Juvenil A del Valencia C.F., además de haber sido convocado con la selección de Corea del Sur sub-19, con quien ya ha debutado y anotado su primer gol. A principios de este 2017 renovó su contrato hasta 2019 (con opción a otro más si se cumplen una serie de requisitos deportivos) y rechazó el interés firme del Real Madrid, entre otros. Si el río sigue su curso normal, este año debería debutar ya con el Valencia Mestalla, equipo con el que ya ha entrenado en más de una ocasión. Y el año que viene formará parte del equipo que hoy, para más inri, dirige el técnico con el que empezó la temporada en el Juvenil A: Miguel Grau

Un talento descomunal con retazos de Silva o Modrić

Si hablamos del perfil del jugador, encontramos a alguien con una calidad técnica fuera de lo normal para estas categorías. No es habitual que un chico vaya, generalmente, tan sobrado siempre contra rivales varios años mayor que él. En los dibujos más clásicos podría considerarse que es un mediapunta, pero luego en el campo su influencia en el juego es mucho mayor. Sabe de su nivel y reclama peso y protagonismo. Por lo tanto, a día de hoy su posición es la de interior. Es un centrocampista con un último pase sobrenatural, lo cual es seguramente su mayor virtud. Su zurda es un guante de seda: el balón parado es una de sus especialidades y tiene un buen disparo desde fuera del área. Además, con ella es capaz de regatear en espacios cortos con suma facilidad, así como conducir medias y largas distancias. Su dribling más característico seguramente consista en amagar con el cuerpo hacia la derecha y salir con electricidad hacia su lado bueno. Sabe esconder muy bien el balón, virtud por la cual, junto a su chispa, genera ventajas muy sencillas para su equipo cuando se gira. Puede ejercer labores de organización con buena nota, pero su naturaleza está en la generación de ocasiones. Se le conoce desde hace años como el ‘Messi surcoreano’, pero lo cierto es que tiene más similitud con David Silva o Luka Modrić (siempre salvando las distancias) por las características, el rol que desempeña o por la forma de bailar sobre el verde.

Un joven y sonriente Kangin Lee (derecha) con 7 años. Imagen/StarNews

Progresión meteórica y defectos que pulir

En el año 2007 (con apenas 6-7 años) salta su nombre a la palestra en Corea del Sur debido a su participación en un ‘talent show’ donde muestra sus habilidades futbolísticas. Hasta 2011, momento en el que se marcha a España, formará parte de la cantera del Incheon United, equipo de su ciudad. Sólo dos años después de firmar con el Valencia, disputa el famoso Torneo de Arona en el que queda como uno de los jugadores más llamativos. Su progresión ha sido la esperada. Entre sus últimos logros se encuentran un subcampeonato del COTIF (torneo sub-20) en 2017, donde fue elegido como M.V.P. del torneo con 16 años y formó parte del once ideal. De nuevo, volvió a demostrar que está varios escalones por encima de la mayoría de su generación. Si hay algún defecto que se le pueda poner a estas alturas, quizás sean partes de su personalidad. Tiene un carácter competitivo que le lleva, a veces, a hacer la guerra por su cuenta y a ser demasiado agresivo cuando las cosas no le salen. Quizás esto sea producto de esa superioridad ya mencionada, lo cual seguramente se vaya equilibrando con el paso del tiempo y el ascenso de categorías, cuando la diferencia no sea tan grande.

Artículo original publicado para ElDesmarque Valencia

Fotografía: FA Photos

¿Te ha gustado? ¿Quieres compartirlo?
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on Facebook
Facebook
0Share on Google+
Google+
0Email this to someone
email

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *