Lato, Maksimović y el agravio comparativo (1-1)

“No estuvimos bien. Nos faltó intensidad, nos faltó tener un poco más de fluidez y un poco más de ganas. Pero bueno, sabíamos que era una eliminatoria a 180 minutos y, al final, no es un mal resultado“. Éstas fueron las palabras de Rodrigo tras terminar el encuentro en Gran Canaria. Y seguramente haya que centrarse en un aspecto concreto de los que ha comentado: la fluidez. Uría sacó un once sin los tres engranajes ofensivos principales que había disponibles y el equipo se resintió notablemente. El dominio fue alterno, pero el Valencia C.F. dio la sensación de ser totalmente indefenso. Un doble pivote poco creativo, unos bandas sin peso en la creación y dos delanteros toscos no podían dar mucho más que empuje y cierta solidez. Kondogbia y Mina llevaron la batuta, pero no hubo más plan que avanzar a trompicones. La U.D. Las Palmas llegó poco con peligro, pero Calleri metió la que tuvo y Tana causó cierta inquietud entre líneas. Gálvez también fue un incordio atrás. Sin embargo, pese a la mediocridad che, el choque estuvo -como poco- igualado en todo momento. Y eso habla bien de los conceptos básicos de este bloque. Lato y Garay fueron lo único medianamente salvable en la primera mitad; Pereira, lo más decepcionante. El belga no está aportando absolutamente nada, mucho menos desde la derecha. Su compañero Nacho Gil hizo lo propio, pero en la segunda parte, en la que el segundo entrenador del club hizo los cambios que debía haber, sí mejoró de forma ostensible. 

Al volver de los vestuarios, entró Parejo. Poco después, Rodrigo y Guedes. El Valencia terminó disparando 17 veces frente a las 2 del equipo isleño. Junto al de Coslada, Maksimović se soltó la correa del mediocentro posicional y vimos su mejor versión hasta la fecha. Va mostrando agresividad, llegada y criterio para la presión. Fue de los mejores y, por poco, no anota su primer tanto con la elástica blanquinegra demostrando, así, que Kondogbia tiene un recambio puntual asegurado. Ya rindió muy bien frente al Real Zaragoza. Pero pese al rendimiento sobresaliente de Lato y Maksimović, los que marcaron las diferencias fueron los tres recambios. Parejo metió a la U.D. atrás, Rodrigo dio criterio a las transiciones y Guedes hizo lo que se espera siempre de él: marcar diferencias. Se inventó un key pass (pase clave) para la posterior asistencia de Lato en el minuto 85. ¿El resultado no reflejó lo visto en el campo? Es posible, pero “es un resultado positivo“, como dijo Uría en rueda de prensa. Lo que quedó claro es que hay demasiada diferencia entre titulares y suplentes, al menos, para meterlos a todos de golpe en un mismo once.

Fotografía: Valencia Club de Fútbol

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