Coquelin huele la sangre

Francis Coquelin llega, como todo futbolista de poco nombre (pese a estar en un buen club), con cierto halo de misterio y desconocimiento por parte del grueso de la afición. Hablamos pues de un jugador francés de 26 años de corte defensivo puro. Se dio a conocer especialmente en la temporada 2014/15. En la primera vuelta estuvo cedido en el Charlton Athletic, donde apenas jugó, pero las continuas lesiones de Mikel Arteta y la ausencia de un mediocentro defensivo en el Arsenal hicieron que Arsène Wenger lo trajera de vuelta en el mercado de invierno. Terminó la campaña como titular y pieza clave del conjunto gunner. Pese a todo, generaba dudas. ¿Fue esa media temporada su cima en cuanto a rendimiento o puede subir más escalones? Había muchos escépticos que seguían pidiendo el fichaje de un pivote porque no terminaban de creerse a Coquelin para el nivel Champions que exige el equipo londinense. El tiempo dirá si el hecho de que no cuajara en el Emirates fue por la baja permanente de Cazorla o porque, realmente, no era suficiente. Sea como fuere, el Valencia C.F. ha anunciado su fichaje a cambio de 12-15 millones de euros. 

Rol y posición: ¿Qué es Francis Coquelin?

El futbolista galo es un mediocentro defensivo agresivo, un coche escoba capaz de abarcar campo y experto en la recuperación del balón. Así que, en teoría, viene como sustituto de Kondogbia o como complemento a él si se pretende cerrar el centro del campo en algún encuentro. Para concretar aún más, hablamos con Jahaziel Ramírez (analista en El Nueve y Medio y especialista en todo lo referido al Arsenal F.C.)Es un perro de caza, si se permite la expresión. Francis cumple la demarcación netamente defensiva con rigor, con acción antes que raciocinio, se destaca por ser un jugador al contacto”, explica. Y en este sentido, hay un aspecto que destaca mucho de él rápidamente: es un centrocampista con mucho nervio, siempre tenso y competitivo, tanto para bien como para mal. Un jugador así puede ser muy útil si Marcelino le enseña a utilizar la cabeza. “Su velocidad e hiperactividad sin la pelota le permiten ser una piedra en el centro del campo de su equipo, que en tareas de repliegue y transiciones defensivas pueden ser de gran utilidad“, concreta Jahaziel. “A su vez, dicha hiperactividad, ante rivales de buena lectura al espacio, podría ser una pega, pues un mediocentro que corre mucho no es necesariamente mejor. Todo dependerá del rol que ocupe, eso sí, favorecido en el doble pivote donde pueda descargar esa responsabilidad”, añade.

Es un especialista en campo propio, no en el del rival. Técnicamente es totalmente insuficiente para organizar y dirigir a un equipo e, incluso, es extraña la situación en la que se le ve incorporarse al ataque. En este sentido, podría decirse que el ex gunner sirve para buscar el pase de seguridad, la corrección, la decisión sencilla y el juego a 2 ó 3 toques como mucho. “En salida, Coquelin dista muchísimo de ser un organizador. No uno mejor o peor, sino un organizador en sí. Su seguridad es el pase más cercano o el lance sencillo. Nunca se ha destacado, a pesar de jugar en un equipo de posesión larga, por ser un futbolista de asociación”, afirma. “En el Arsenal, su mejor momento llegó en el 4-2-3-1 con Santi Cazorla a un lado, quien era el encargado de ser la primera línea de pase en salida, con o sin presión, donde Coquelin se posicionaba lejos de la pelota, y al ser rebasado por ésta, corregía su posición si Cazorla abandonaba última línea”, analiza.

¿Puede, entonces, ser un futbolista ofensivo en un momento determinado? A priori, resultaría antinatural darle alguna responsabilidad o peso más allá de la contención. “El mejor análisis, es que su apoyo (y el de todo el equipo) radicaba en Santi Cazorla. Al tener un constructor nato, Coquelin podía controlar su posición con mayor soltura, Esto fue distinto con el cambio de estilo tras lesión del español, pues el Arsenal pasó a ser un equipo de menos pase corto, más rápido y más abierto a la transición rival, o bien, a la cesión de la pelota, donde Francis no coincidía en razonamiento. Se le intentó utilizar como central, pero su carente lectura de marca dejaron por sentado que no podría cumplir ese rol“, comenta Jahaziel sobre su posición ideal, añadiendo también que los experimentos de apoyo a los mediapuntas tampoco funcionaron después.

Conclusión: ¿Un buen fichaje?

Coquelin, más con un once ya establecido, llega para ser un jugador de equipo y un recurso más. La cuestión es, ¿tanta diferencia hay entre lo que puede aportar él y lo que puede aportar Maksimović? La respuesta la dará el tiempo, aunque es un fichaje un tanto extraño. Parece responder a una oportunidad de mercado de cara a la temporada que viene. ¿Complicará la compra de Kondogbia? Mateu Alemany ya dijo que ese tema estaba atado. “El Valencia se verá beneficiado si su intención frenar esquemas interiores difíciles de sostener. Un jugador de equipo al uso. Gana Coquelin porque puede buscar un fútbol que, quizá, le venga bien. Gana Coquelin porque conocerá a Marcelino, un entrenador que cambia y mejora carreras, cosa que en Arsenal ya había perdido. Gana Arsenal, porque hace caja con un jugador que sitio no tenía en el equipo. Y gana Marcelino, si entiende la limitación de Coquelin a fin de aprovechar sus demarcadas virtudes en su favor. El resto, está por verse“, concluye.

FotografíaShaun Botterill/ Getty Images

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