El Valencia sobrevive a un Camp Nou frío (1-0)

El club blanquinegro logró el primer objetivo de la eliminatoria ante el Barcelona: salir vivo y dejar que Mestalla decida quién juega la final de la Copa del Rey. Marcelino metió al equipo en el área y Messi sólo encontró abrir el muro una vez. Umtiti y Coquelin fueron los mejores de sus respectivos bandos. 

El partido ha sido más o menos lo esperado por todos, especialmente por las limitaciones que presentaba el Valencia C.F. en la previa. Las bajas eran demasiado importantes como para atreverse a salir a pecho descubierto en todo un Camp Nou, pese a mostrar la segunda peor asistencia de toda la temporada 50.959 espectadores. El frío, la lluvia y el horario lo vaciaron a la mitad, pese a la entidad del duelo, y eso se vio reflejado en muchos momentos. El ambiente fue más cercano a un amistoso de pretemporada que al de una semifinal de Copa del Rey. El control de la situación fue total por parte del F.C. Barcelona durante toda la primera mitad, pero el planteamiento de Marcelino buscaba la supervivencia a toda costa. Pese a todo el brillo que puedan tener los Messi, Busquets y compañía cuando el equipo culé abusa de la posesión, de poco sirve si no se generan ocasiones de gol. El primer tiempo fue eso: un Barça que acumuló toda la posesión y un Valencia que vivió demasiado tranquilo dentro de su propia área. El técnico asturiano recordó los problemas que tuvo en liga con la presión elevada tras pérdida del Valencia y decidió no correr ningún riesgo. El plan era poco ambicioso, pero sencillo y eficaz (supervivencia): juego extremadamente vertical sobre Vietto y Rodrigo. No había una referencia como podría haber sido Zaza (enfermo a última hora) que bajase el balón y descargase el juego, sino que se lanzaba a los dos puntas sobre el campo contrario, la mayoría de veces en clara desventaja frente a un descomunal Umtiti.

Y así pasaron los minutos. Toque, toque, toque, toque, balón al área y despeje de Rúben Vezo o Gabriel. Ambos cuajaron un muy buen partido, aunque en un contexto favorable (perfectamente arropados por sus compañeros en todas las direcciones posibles). Y no sólo ellos, sino todo el equipo. El riesgo era mínimo porque una distancia mayor a 2 goles era decir adiós a la final de Copa antes de tiempo. Messi se cambió a la izquierda y desde ahí, utilizando su habitual poder de atracción, le abrió el único hueco disponible a Luis Suárez para poner el 1-0 (y una de las pocas ocasiones que tuvo el choque). Pese a todo, el conjunto che, atreviéndose a hilar más pases y a avanzar con más paciencia, fue mucho más valiente en la segunda parte. Ineficaz e inocuo, pero valiente al fin y al cabo. Coquelin, quien fue el mejor de su equipo, demostró que está preparado para competirle el puesto al, hasta hace nada, indiscutible Kondogbia. Partidazo del francés en la anticipación y abarcando campo. La única duda táctica que me surge es por qué al salir Pereira -por lesión- no va Soler a la izquierda y Maksimović a la derecha. Marcelino sólo hizo un cambio de piezas, pero no de posiciones. El serbio volvió a firmar una actuación de aprobado sobrado. Los visitantes sobrevivieron al envite y ahora le toca hablar a Mestalla. 

FotografíaÁlex Caparrós/ Getty Images

¿Te ha gustado? ¿Quieres compartirlo?
Tweet about this on TwitterShare on Facebook0Share on Google+0Email this to someone

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *