Decidió quien podía decidir (1-0)

El Valencia C.F. cayó en su particular persecución por la segunda plaza ante el Atlético de Madrid con una jugada aislada que Ángel Correa terminó en la escuadra. El partido estuvo igualadísimo en prácticamente todo momento, pero a partir de la segunda parte se notó la diferencia de calidad entre los jugadores disponibles. 

Lo vivido en el Wanda Metropolitano es uno de esos partidos en el que las cifras poco pueden aportar para descifrar el porqué del resultado final, pues ganó el que tenía jugadores capaces de ser decisivos en situaciones donde lo normal es un empate. Le tocó a Ángel Correa, pero pudo ser Griezmann, Carrasco, Saúl o Diego Costa. Aunque sí hay un dato que puede ser sinónimo del tipo de partido que hicieron Atlético de Madrid y Valencia. Si los primeros intentan una media de 446,4 pases por encuentro esta temporada, ante el conjunto che lograron 514. Lo habitual sería, pues, que el contrario reflejara haber sido dominado, pero qué va. El equipo de Marcelino intenta 420,1 pases por partido y consiguió intentar 536. Ambos lograron controlar el encuentro, pero ninguno consiguió dominarlo. A parte del golazo del argentino, sólo hubo una ocasión de gol y fue a balón parado (paradón de Neto a Diego Costa). Los disparos a puerta fueron 4-0 a favor de los colchoneros. Los 0º de media en Madrid, el aguanieve incesante y el planteamiento del técnico asturiano propiciaron un partido cerrado y, sobre el papel, perfecto acorde a las circunstancias. Lo único que no se puede defender es lo que consiguió anotar Correa. Las razones son las de siempre últimamente, pero hoy además ha habido un % de mala suerte que hay que tener en cuenta.

Mapa de calor de Geoffrey Kondogbia. El mejor jugador del Valencia en el Wanda ante el Atleti. (Imagen: OPTA/ MARCA)

Hay que insistir con los argumentos de estas últimas semanas; no queda otra. Las circunstancias del Valencia son las culpables del bajón deportivo que sufre el equipo desde diciembre. Las lesiones de jugadores importantes han llegado cuando más partidos y más cansancio acumula la plantilla de Marcelino. Se han juntado unas rotaciones -quizá- excesivas con otras obligadas. Mientras el ‘Cholo’ alineó a su once de gala, el técnico che ha tenido lesionados en los últimos partidos a Garay, Gabriel, Murillo, Kondogbia, Soler, Guedes, Pereira y/o Zaza. Nunca ha podido disponer de todos los titulares y eso le ha pesado. Y aún faltan un par de fechas más para que esto termine de arreglarse del todo. Esta mala racha responde a unas circunstancias muy determinadas que se solucionarán en breve (espero). En un choque con la misma posesión, apenas disparos a puerta, parecido nivel de dominio, número de regates o precisión en el pase, la diferencia está en las individualidades. Gonçalo Guedes no estaba; Correa (y otros) sí. El plan inicial fue bueno, coherente y salió bien durante una hora. Los centrales estuvieron perfectos, el doble lateral en la izquierda funcionó y Kondogbia dibujó un partido colosal en despliegue y distribución. Pero la elección inicial de García Toral estaba hecha para aguantar el empate y comerse las miguitas que dejase el rival. Sin embargo, enfrente estaba el equipo más sólido de Europa (junto a F.C. Barcelona o Napoli). Era una gesta y no salió.

Fotografía: Gabriel Bouys (AFP)/ Getty Images

¿Te ha gustado? ¿Quieres compartirlo?
Tweet about this on TwitterShare on Facebook0Share on Google+0Email this to someone

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *