Solidez y dos zarpazos (2-0)

El Valencia venció al Real Betis (2-0) con una soberbia actuación de Kondogbia y Guedes, sin desdeñar al resto del equipo. Los che fueron muy superiores y dominaron gracias a la presión alta y a la efectividad de cara a puerta. Rodrigo y Zaza volvieron a marcar; Mina se lesionó. 

Decía Marcelino en la previa del partido que el estilo de este Betis no era ni mejor ni peor para el Valencia, que dependería de cómo transcurriese el partido. Y en cierto modo tiene razón, pero el comentario tenía una obvia y necesaria carga de corrección política, porque lo cierto es que el Valencia ha protagonizado, primero, una de las mayores goleadas de la temporada contra este equipo (3-6) y, segundo, ha vuelto a dejar la puerta a cero 15 jornadas después (la última había sido en la 12, en Cornellà). En ambas, con dinámicas y momentos ligeramente distintos, ha ganado con merecimiento y más o menos suficiencia. Setién propone una idea muchas veces contraria a la del técnico asturiano: el primero entiende el riesgo como parte intrínseca del plan, mientras que el segundo practica riesgos controlados y elige cuándo tomarlos. Uno es, generalmente, muy estético y divertido; el otro depende del contexto. Pero el fútbol se genera en el centro del campo y se gana en las áreas. Y el conjunto che por fin volvió a tener esa pizca de suerte que le había faltado para no encajar goles. Para esto hubo dos aspectos clave: la altura a la que quiso presionar el equipo y una actuación -otra más- sobresaliente de Geoffrey Kondogbia. 

El partido de Kondogbia: 48 pases acertados, 15 recuperaciones y la asistencia para el 2-0 de Simone Zaza. M.V.P. junto a Guedes. [OPTA/ Valencia C.F.]

El Valencia ejerció la habitual presión mixta, aunque su idea inicial era subir el bloque cuanto más arriba mejor. Todo depende de la situación: cuando olían las dificultades del bloque verdiblanco para sacar el balón, iban a apretarles. Dificultaron mucho la circulación del contrario. Entre eso y la poca profundidad bética, el balón se pasó solamente un 21,3% del tiempo en el primer tercio valencianista. La mayor parte de las acciones ocurrieron en territorio Kondogbia, donde el francés tiene licencia para lucirse: hasta 15 recuperaciones acumuló el mediocentro de Marcelino además de 48 pases acertados (un 88% de precisión) y la asistencia que supuso el 2-0 de Simone Zaza. Geoffrey se está convirtiendo en uno de los nombres de la temporada en Europa, ya que por fin ha alcanzado el nivel que se esperaba de él cuando debutó. Entre su equilibrio y la profundidad que logró aportar Gonçalo Guedes, el Valencia dominó durante prácticamente todo el encuentro sin demasiados problemas. El luso es un extremo cuya mayor virtud es la misma que, por ejemplo, Marco Asensio: la intimidación. Cuando logra arrancar con ventaja, los contrarios tiemblan porque es muy complicado pararle sin hacerle falta. Siendo el mejor asistente del club che, el miedo es doble. Es un futbolista de alto voltaje, peligroso con espacios por su potencia y calidad en la decisión como pocos.

Fotografía: JOSÉ JORDÁN/AFP/Getty Images

¿Te ha gustado? ¿Quieres compartirlo?
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on Facebook
Facebook
0Share on Google+
Google+
0Email this to someone
email

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *